El comportamiento económico del primer trimestre de 2026 dependerá de las expectativas reales de compra de las familias mexicanas, anticipa el empresario
El inicio del año representa uno de los periodos de mayor análisis económico en México. Los ajustes de precios propios de enero y la evolución de indicadores oficiales serán determinantes para medir el comportamiento del consumo interno durante el primer trimestre de 2026.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer esta semana los resultados más recientes del Indicador de Confianza del Consumidor (ICC), correspondiente a diciembre de 2025. El reporte mensual ubicó el ICC con cifras ajustadas por estacionalidad en 44.7 puntos, lo que representó un avance de 0.6 puntos respecto a noviembre, tras cuatro meses de tendencia mixta. Sin embargo, en comparación anual el índice se mantiene por debajo, con una caída de 2.4 puntos frente a diciembre de 2024, lo que refleja expectativas moderadas entre los hogares.
En paralelo, datos del Banco de México (Banxico) muestran que la inflación general anual cerró diciembre de 2025 en 3.87 %, por debajo del cierre de 2024 (4.5 %), lo cual confirma una moderación gradual en el índice de precios al consumidor. No obstante, las variaciones de inflación subyacente, que excluye precios volátiles, se mantuvieron altas, con un 4.2 % interanual, empujadas por rubros sensibles como servicios educativos (5.8 %), transporte (5.1 %) y alimentos procesados (6.3 %). El propio Banxico señaló que esta dinámica obliga a continuar con un monitoreo estrecho durante enero y febrero para evaluar si las presiones estructurales comienzan a ceder.
En este contexto, el empresario mexicano Manuel Herrejón Suárez, con más de veinte años de trayectoria en el sector bursátil y mercado cambiario, explicó que el balance entre confianza e inflación será fundamental para el comportamiento económico del nuevo año. «El consumo interno depende de dos variables centrales: lo que la gente cree que podrá comprar y lo que efectivamente le cuestan las cosas. Si esas dos líneas no se alinean, aparece el estrés financiero», señaló.
De acuerdo con información de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el uso de tarjetas de crédito creció cerca de 9.7 % durante 2025, particularmente en el último trimestre, como mecanismo para financiar gastos estacionales y consumo de fin de año. Para Herrejón Suárez, este comportamiento subraya la necesidad de reforzar la educación financiera al inicio de 2026. «El crédito puede ser un aliado si se usa con planeación; de lo contrario se convierte en un problema acumulativo para las familias, especialmente cuando las tasas de interés siguen relativamente elevadas», indicó.
Manuel Herrejón añadió que 2026 presentará retos adicionales por factores externos, como la próxima revisión del TMEC y los ajustes regulatorios en Estados Unidos, por lo que México requerirá un mercado interno robusto y estable. «Un país con una clase media informada y con capacidad de ahorro real tiene mejores condiciones para enfrentar cualquier escenario internacional», afirmó.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha reiterado en comunicados oficiales que el Paquete Económico 2026 buscará mantener la disciplina fiscal, controlar las presiones inflacionarias y fortalecer la confianza de consumidores e inversionistas como ejes prioritarios. La SHCP resaltó que las medidas propuestas están orientadas a consolidar un crecimiento económico inclusivo y sostenible.
Para los analistas del sector privado, los reportes que se publiquen durante las próximas semanas por INEGI, Banxico, la Asociación Nacional de Empresas de Verduras y Frutas (ANPEC) y Condusef permitirán contar con una radiografía más clara del comportamiento del gasto interno y las expectativas económicas del país en este arranque de año.
